El artista plástico Antonio Barahona, quien formó parte de la novena promoción de jóvenes creadores de la Fundación Antonio Gala, ha inaugurado su exposición individual Índex blau en la sala Parés de Barcelona (C/ Petritxol, 5). Las obras de esta exposición plantean el azul como una estructura cultural y archivo de memoria. El gran azul del Mediterráneo aparece aquí como una raíz cultural común: un territorio compartido donde la luz, la arquitectura doméstica, la vegetación y ciertas formas de habitar el tiempo han construido una sensibilidad reconocible entre Andalucía y Cataluña.
A través de patios, interiores y espacios de tránsito, la exposición construye un imaginario mediterráneo ligado a la idea de la raíz no como nostalgia, sino como regreso consciente. La vuelta a aquello que permanece. A la calma, a la reflexión y a una manera más lenta de mirar frente a la aceleración contemporánea de las imágenes y la homogeneización cultural.
Las obras dialogan con la tradición pictórica mediterránea desde una mirada contemporánea, reinterpretando ciertos códigos visuales desde el presente. El azul funciona aquí como materia pictórica dominante y como símbolo de permanencia, pausa e identidad cultural.
La exposición entiende la pintura como un espacio de desaceleración perceptiva. El patio deja así de ser únicamente un motivo iconográfico para convertirse en una estructura de pensamiento: un lugar intermedio entre memoria y futuro. Índex blau podrá visitarse hasta el día 12 de septiembre.
>