Estudiante del Doble Grado de Derecho y Filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, empezó a escribir a los siete años impulsada por las lecturas que compartía con su abuelo y su madre. Pronto su trabajo narrativo tomó voz propia con el desarrollo de diversos relatos y una primera novela.
En la Fundación Antonio Gala escribirá una novela centrada en el reencuentro de seis amigos tras la muerte de uno de ellos. La historia transcurre durante siete días y en un único espacio, donde se verán obligados a enfrentar aquello que los unió y que terminó por separarlos. Cada una de las voces de los cinco protagonistas será escrita en estilos y ritmos narrativos distintos, dando así a cada uno de ellos una cadencia distintiva, que brinde al lector la sensación de haber abierto una pequeña ventana dentro de sus cerebros.
Gracias a su formación en filosofía y partiendo del pensamiento de Nietzsche (en especial la idea del eterno retorno y la casa del ser), explorará en la novela la sospecha de un tiempo cíclico dentro de unos personajes que experimentan los ecos de una vida pasada compartida. Esta idea se entrelaza con una reflexión sobre el ser entendido como biografía y, a su vez, circunstancia (como proyecto inacabado y sustancia dinámica) y sobre el amor en tensión con la libertad, la dependencia y la autonomía. La obra cuestionará la implicación de salir al encuentro de lo que hemos sido y lo que todavía no somos, confiando en que, en el camino, al menos algo de nosotros mismos terminará por revelarse.
